El final de 2016 traerá nuevas cifras récord para el sector turístico español. Esta evolución ha sido fundamental para una economía que, después de la crisis, necesitaba incrementar su exposición a la demanda externa y desarrollar sectores intensivos en el uso de mano de obra. El crecimiento reciente del sector refleja mejoras estructurales, pero también es el resultado de factores temporales, cuyo impacto podría revertirse a medio plazo, por lo que es especialmente importante aprovechar las oportunidades que la situación presenta.