UBS pide a sus banqueros que reduzcan la venta de productos financieros complejos

Un banco suizo ha pedido a sus asesores que dejen de ofrecer derivados de divisas a muchos clientes tras las pérdidas sufridas.

UBS ha ordenado a sus banqueros que reduzcan la venta de derivados de divisas complejos después de que sus clientes sufrieran cuantiosas pérdidas relacionadas con los anuncios arancelarios de Donald Trump en el «Día de la Liberación».

El banco suizo ha pedido a sus asesores que dejen de ofrecer productos cambiarios estructurados, conocidos como «Range Target Profit Forwards» (RTPF), a muchos clientes, según personas del entorno, ante la creciente preocupación sobre las prácticas de venta y la idoneidad de los productos.

UBS ya ha realizado más de 100 pagos de «buena voluntad» a clientes que perdieron dinero cuando el dólar estadounidense sufrió bruscas oscilaciones tras los anuncios de imposición de aranceles por parte de Trump en abril.

Al parecer, el banco está realizando sesiones internas de simulación para mejorar la forma en que los asesores evalúan los perfiles de riesgo y la idoneidad de los clientes.

Según fuentes internas del banco, «el tono de las reuniones internas ha cambiado totalmente en los últimos meses. Ahora todo se reduce a la evaluación de riesgos, no a alardear de cuántos clientes se han suscrito a estos productos, que tienen comisiones lucrativas».

Un cliente de UBS comentó que su asesor había insistido hace poco en que estos productos deberían reservarse solo para los clientes con más conocimientos, con un escrutinio mucho mayor de su idoneidad.

Esta persona explicó que su asesor, que había comercializado los productos, se había vuelto mucho más cauteloso.

Otra persona familiarizada con la situación añadió que el banco seguía vendiendo los productos, pero en volúmenes mucho menores.

Aunque los RTPF no son nuevos, están diseñados para inversores profesionales con una alta tolerancia al riesgo y están restringidos o estrictamente regulados en muchas jurisdicciones, como Reino Unido, España y varios mercados asiáticos.

A pesar de que estos productos ofrecen un potencial de rentabilidad limitado, exponen a los clientes a pérdidas potencialmente ilimitadas.

En el caso de UBS, los productos en cuestión implicaban el cambio regular de dólares estadounidenses por francos suizos a un tipo de cambio fijo, siempre que el tipo de cambio se mantuviera dentro de un rango definido. Pero cuando el dólar cayó bruscamente después de que Trump anunciara los aranceles, muchos clientes se vieron obligados a seguir comerciando en condiciones cada vez menos ventajosas, lo que provocó cuantiosas pérdidas.

Desde UBS aseguran que están tomando cartas en el asunto y que se han puesto en contacto con los clientes que sufrieron «pérdidas inesperados». Un grupo de trabajo interno realizó una revisión exhaustiva y comenzó a contactar a los clientes a principios de este año.

Pero el asunto está lejos de haberse resuelto. Según la asociación suiza de protección al inversor SASV, UBS sigue manteniendo reuniones con los clientes afectados y sus abogados.

«UBS está presionando a muchos de estos clientes para que rescindan los contratos RTPF para llegar a un acuerdo», declaró Arik Röschke, secretario general de la Asociación Suiza para la Protección del Inversor. SASV afirmó haber ayudado a 46 clientes hasta la fecha, algunos de los cuales han llegado a un acuerdo.

Röschke indicó que los clientes informaron que sus asesores a menudo no entendían el producto. Uno de los casos más polémicos ha sido el de un asesor de UBS que convenció a un cliente de que hipotecara su vivienda para invertir en estos productos.

«Casi todas las personas que acudieron a nosotros dijeron tener la impresión de que UBS no estudió en profundidad su situación financiera», añadió Röschke.

Una persona familiarizada con el asunto confirmó que UBS está negociando con unas dos docenas de clientes y representantes legales. El banco también está revisando la conducta de seis asesores que vendieron los productos a clientes que podrían no haber comprendido los riesgos a los que se exponían.

La mayoría de los bancos privados suizos, como Lombard Odier, Pictet y Safra Sarasin, solo ofrecen estos derivados de divisas a los clientes que los solicitan. La mayoría no ofrece RTPF.

El caso de UBS es especialmente delicado porque el banco se encuentra bajo un mayor escrutinio regulatorio tras su adquisición de Credit Suisse en 2023. El episodio ha suscitado más dudas sobre los controles de riesgos y la protección del cliente en la segunda gestora de patrimonios más grande del mundo.

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