Si ves a tus hijos obsesionados con algo, pon ahí tu dinero. Esa parece ser la lección de Silicon Valley esta semana, donde las ideas, las inversiones y los millones quedan en casa. Un instituto privado del valle tecnológico ha hecho una fortuna con la salida a bolsa de Snap, la compañía detrás de la aplicación de mensajes Snapchat. Se llama Saint Francis y es un colegio católico de Mountain View. Sus administradores invirtieron 15.000 dólares en la compañía cuando estaba empezando, en 2012.