El juzgado de primera instancia número 12 de A Coruña ha desestimado la demanda civil millonaria interpuesta por un exempleado de los servicios jurídicos del BBVA al que reclamaba 140 millones de euros por utilizar, durante dos años, su firma electrónica una vez finalizada su relación laboral con la entidad, y condena al demandante a pagar las costas del proceso. Dada la enorme cantidad del importe reclamado, las costas son de al menos 7 millones de euros. Las minutas de abogados y procuradores están fijadas por los correspondientes colegios profesionales en función del importe reclamado.