Los padres tienen obligación de ayudar económicamente a los hijos mayores de edad si estos, por circunstancias extraordinarias, no pueden subsistir por sus propios medios. Sin embargo, el deber de sustentarlos no significa que tengan que convivir a la fuerza con ellos bajo el mismo techo. Dicho de otro modo, pueden obligarles legalmente a irse de su casa acudiendo para ello, si fuera necesario, a los tribunales. El hecho de no pagar una renta o compensación es suficiente para que un juez ordene el desahucio. Este fue el caso sentenciado por la Audiencia Provincial (AP) de Huelva en una resolución en que da la razón a un padre que recurrió hasta en dos ocasiones a la justicia para conseguir que su hijo abandonara su propiedad.