La sala toma el nombre de la conocida serie The Big Band Theory. En ella, hace poco, la histórica bodega valenciana Vicente Gandía cree haber dado con un producto con el que pretende acercarse a los jóvenes, consumidores tradicionalmente más alejados del vino. “Reúne lo que busca el público; un producto fácil de consumir, divertido, elegante y con una graduación alcohólica que no supera los siete grados y medio, cuando lo habitual es a partir de 11”, explica Javier Gandía, director general de la empresa. Habla de un vino espumoso al que llaman Sandara y que presentan con tapón de rosca. Es su apuesta para hacerse un hueco en el mercado de los millenials.