La empresa, que empezó con dos empleados, García y otro más, en una nave de 1.500 metros que entonces parecía desmesurada, inició su andadura produciendo 145.000 botellas al año. Pero, le han bastado cinco años para cuadriplicar esa cifra. «Ahora vendemos nuestras cervezas en unos 1.500 establecimientos de hostelería de toda España (muchos de ellos con grifo), en cadenas como Carrefour y en multitud de tiendas gourmet», explica el empresario. Además, ya exporta el 14% de su producción a 11 países. También su plantilla se multiplicó: trabajan ya 15 personas, entre ellas un maestro cervecero, un responsable de producción, una gerente de marketing y un director de operaciones.