Los excesos de algunas marcas para cumplir objetivos en el cierre del año no han afectado a primera vista, a las ventas de enero, que mantienen un sólido crecimiento del 10,7% sobre el mismo mes del año anterior. Pero la realidad es que este mes ha tenido dos días hábiles más que han sido claves para alcanzar tan buen resultado. Y ese detalle junto al empuje de las ventas a empresas (+13,6%) y rent a car (12,3%), maquilla un resultado más débil entre los particulares (+8,7%). Además, si se descuentan los dos días más de ventas, la subida del canal privado se convierte en una caída del 1,7%, que supone un aviso. De hecho, enero se ha alimentado en gran parte de muchos pedidos anteriores pendientes de entrega, pero la cartera para los próximos meses está bajando con rapidez porque llegan muchos menos de los que salen. La tendencia empieza a preocupar, aunque se prefiere no hacerlo público para no alimentar las dudas sobre el futuro a corto plazo.