Pese a que España ha sido uno de los países con más operaciones de entrada del capital riesgo en la moda, el fenómeno es mundial y está al rojo vivo. En Italia, otro país asolado por la tendencia, muchas de sus principales marcas, desde Roberto Cavali hasta Versace, Valentino o Moncler, han pasado recientemente a manos de fondos. La tendencia es tan fuerte que el año pasado hubo, según la consultora Deloitte, 69 grandes operaciones de este tipo en el sector mundial de la moda, una cifra muy superior a las 33 registradas el año anterior. Una explosión sin precedentes: las compras de hoteles subieron apenas de 51 a 53 y las de cosmética de 19 a 22.