Y su motivación es también su modelo de negocio. Kavita y su socio, el ingeniero del Instituto de Tecnología de Massachussetts (MIT) Enrique Posner, de Elizondo, llevan la trazabilidad y la transparencia del mundo de la moda a otro nivel. Cada paso que da la prenda, desde que sólo es una fibra que se convertirá en tejido, queda documentado y se puede consultar en la plataforma online creada para el proyecto, «la parte más cara y más costosa, pero que hemos registrado porque no existía nada parecido», cuenta la diseñadora. Y esta documentación no es otra que la de poner cara al artesano, o sea, saber «quién ha puesto las manos en la prenda que cubre tu cuerpo, de dónde viene, a qué se dedica, cómo lo ha hecho y cuánto vale su trabajo».