Las empresas españolas coparon en los 90 los sectores clave de la economía argentina. BBVA fue una de las que más apostó hasta convertirse en el tercer banco del país, con una enorme presencia en la economía argentina y en patrocinios clave, hasta el punto de que su marca está en la camiseta tanto de Boca Juniors como de River Plate. Durante los años del kirchnerismo hubo muchas tensiones, pero BBVA y otras multinacionales españolas decidieron quedarse y lograron muy buenos resultados. Sin embargo, tenían dificultades para repatriar los dividendos por los controles del Gobierno, así que apostaron por reinvertirlos en edificios. Y fruto de esa realidad económica y de la apuesta del banco por Argentina ha surgido un moderno coloso de 33 plantas sin despachos y con la tecnología más avanzada en el corazón financiero de Buenos Aires, al borde del Río de la Plata. Casi 250 millones ha costado el coloso, inaugurado el jueves por Francisco González, el presidente del BBVA.