Aunque la tasa de paro de los sénior se sitúa por debajo de la media (16,7%), para Marcel Jansen, economista y profesor de la Universidad Autónoma de Madrid, el mayor problema reside en la dificultad para reincorporarse al mercado laboral. «Al perder el empleo los mayores de 50 tienen muchas dificultades para que los vuelvan a contratar, suelen acumular años en paro y corren el riesgo de perder la conexión con el mercado laboral. La investigación demuestra que los mayores tienen más dificultad de salir del desempleo que personas con conocimientos similares pero de menor edad», comenta. Según el estudio Población especialmente vulnerable ante el empleo en España, Cuantificación y Caracterización realizado por Fedea, Accenture y Juntos por el Empleo, en 2016 el 47% de las personas especialmente vulnerables en riesgo de mantenerse desempleadas eran mayores de 50 años.