Unicaja ha seguido el guion que se había marcado. La entidad salió a Bolsa a finales de junio, y lo hizo a pesar de que los mercados estaban agitados por la intervención del Popular y las sacudidas en la acción de Liberbank. Mantuvo sus planes para captar dinero y poder retornar las ayudas que el Estado, a través del FROB, otorgó para su recapitalización a Caja Duero y Caja España (que crearon Banco Ceiss), entidades que absorbió Unicaja. El estreno en Bolsa le permitió conseguir el dinero que necesitaba y ahora ha devuelto al Estado 604 millones de euros prestados.