
El consejero delegado de la entidad, Isidro Rubiales, ha anticipado este miércoles durante la Junta General de Accionistas que Unicaja explorará alianzas con terceros para acelerar determinados negocios y así lograr los objetivos fijados para el trienio.
Unicaja abre la puerta a tejer alianzas estratégicas con terceros para impulsar su negocio y lograr los objetivos fijados en el nuevo Plan Estratégico 2025-2027.
Isidro Rubiales, consejero delegado de la entidad, ha señalado esta mañana durante la Junta General de Accionistas, que el banco podría complementar su estrategia para el próximo trienio con potenciales alianzas «específicas con socios de referencia».
El número dos de Unicaja se ha mostrado convencido de que la entidad logrará superar todas las marcas fijadas para los próximos tres ejercicios pese a reconocer que el entorno geopolítico, marcado por la guerra comercial iniciada por la Administración Trump en EEUU, eleva el grado de dificultad.
«Para asegurar una rentabilidad sostenida en el tiempo, la estrategia se articula sobre dos ejes esenciales: la transformación de la banca minorista, de acuerdo con el nuevo entorno; y el crecimiento en banca de empresas (…)», ha aseverado Rubiales, que también ha puesto la apuesta por la innovación y la tecnología como otro de los fundamentales de la estrategia trienal de Unicaja.
El CEO ha compartido con los accionistas los objetivos del nuevo plan, entre los que destacan la recuperación de la cuota del 6% en el negocio hipotecario; duplicar la generación de crédito al consumo; o la implantación de un nuevo modelo de banca personal y privada.
Con todo, el objetivo prioritario de la entidad es cerrar el curso con un beneficio superior a 500 millones de euros, como ya compartió el propio Rubiales en la pasada presentación de resultados anuales. Para el cierre del trienio, el banco espera generar un resultado de alrededor de 1.600 millones, de los que repartirá, como poco, el 60% entre los accionistas.
El consejero delegado ha recordado que la intención del banco es «complementar el pago del dividendo con una remuneración adicional que podría realizarse mediante una recompra de acciones», aunque todo queda circunscrito a las circunstancias de ese momento.
En cualquier caso, la distribución adicional sería a partir de 2026 «porque responde a la capacidad de mantener cierta opcionalidad, en caso de que surjan oportunidades de crecimiento inorgánico en el corto plazo«, ha apuntado Rubiales.
Estreno de Sevilla
Esta Junta General también ha contado con tintes simbólicos porque ha sido la primera que ha presidido José Sevilla, que accedió al cargo hace exactamente un año.
El presidente no ejecutivo ha ensalzado la posición financiera positiva con la que Unicaja afronta un año, que para él, cuenta con diversas incertidumbres. «Resulta difícil no solo para países, sino para empresas, anticipar el impacto negativo» que tendrán las medidas arancelarias impuestas por el presidente de Estados Unidos, ha indicado Sevilla.
No obstante, el número uno ha asegurado que «hoy podemos vislumbrar un futuro como proyecto independiente y con una estrategia propia».
El expresidente de Bankia ha subrayado que la junta de este miércoles reafirma el inicio de una nueva etapa en Unicaja, con un consejo de administración renovado (12 de los 15 miembros llegaron en los últimos dos años y medio) y con una dirección reajustada y concentrada en la consecución de los objetivos marcados.