La pretensión es evitar que se repita una catástrofe como la de Grecia desde 2010. Para ello hay que sofisticar, ampliar y automatizar los mecanismos creados (fondo de rescate, nueva política monetaria, unión bancaria…). El concepto clave de la vacuna es el automatismo, sortear la tortura de tener que dedicar quince cumbres al mismo problema y, aún así, resolverlo a medias.