
Vanguard ha cedido a la presión regulatoria y ha acordado una nueva supervisión de sus inversiones en algunos bancos de EEUU con la Corporación Federal de Seguros de Depósitos (FDIC, por sus siglas en inglés). Se trata de una decisión que podría tener implicaciones significativas para los gestores de fondos y para las propias entidades.
Según el pacto, Vanguard presentará acuerdos de pasividad a la FDIC cuando posea más del 10% de las acciones en circulación de un rango más amplio de entidades. El nuevo acuerdo incluye compañías matrices bancarias que poseen un banco supervisado por
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