WiZink trata de buscar una solución a la situación en la que ha quedado tras la sentencia adversa del Supremo. Entre otras alternativas, el fondo Värde, su propietario, baraja refinanciar los 515 millones en bonos que emitió a través de Mulhacen para comprar a Santander el 49% del banco que no controlaba. La deuda cotiza por debajo del 47% del nominal.