El Gobierno venezolano ha confirmado este sábado que la puesta en marcha del llamado «bolívar soberano» se retrasará dos meses más, hasta el 4 de agosto (en lugar del 4 de junio). La medida ya había sido adelantada por el presidente del país sudamericano, Nicolás Maduro, tras una reunión celebrada el martes con la Asociación Bancaria de Venezuela en la que el presidente de ésta última, Arístides Maza, le había solicitado retrasar la entrada en vigor de la reforma «por lo menos 90 días» y que ambas monedas circulasen en paralelo.