Fue en el aeropuerto de Barajas pero podía haber sido en cualquier otro español. Terminadas las Navidades, muchos jóvenes que han tenido que emigrar para conseguir trabajo o para lograr uno más o menos relacionado con aquello que estudiaron, vuelven a los países que los han acogido, y son despedidos por los suyos. Son conscientes de que se trata del grupo de emigrantes más afortunados, pues han podido volver por unos días al estar en mejor situación que los que tuvieron que quedarse, o por las condiciones de su empleo o por no disponer de ahorros para ello.