La Bolsa de Nueva York despidió 2016 este viernes anotándose robustas ganancias anuales, pese a que su índice de referencia, el industrial Dow Jones, no logró la espera cota de los 20.000 puntos, que sería su récord, pero tuvo su mejor ejercicio desde 2013. Fue una jornada teñida de rojo, con leves caídas, debido a que los inversores optaron por pulsar el botón de pérdidas para recoger beneficios antes de acabar la semana y el año, pero la bajada puntual no empañó el balance final. El año del Brexit y de la victoria del Donald Trump en las presidenciales, Wall Street avanzó con paso alegre sobre la mejora de la economía estadounidense.