La solidez del dato en Estados Unidos sentó mal Wall Street, que sufrió la peor jornada desde el Brexit por el temor a que lleve a un alza más agresiva de los tipos de interés. El año arrancó acelerando el ritmo de contratación, al registrar 200.000 nuevos ocupados. La tasa de paro, entre tanto, se mantiene por cuarto mes consecutivo en el 4,1%, el nivel más bajo en 17 años. El buen dato se refuerza con un repunte de tres décimas en los salarios, un doble argumento para que la Reserva Federal suba los tipos de interés en marzo, la primera de Jerome Powell en la presidencia.