No está siendo un buen año para Wang Jianlin, fundador y presidente del grupo chino Wanda. Al aumento del escrutinio por parte de las autoridades chinas sobre los negocios de la compañía en el extranjero se le suman una cadena de rumores, todos desmentidos por la propia empresa, que han causado nerviosismo entre los inversores. El último apunta que Pekín habría prohibido al magnate abandonar el país, lo que se tradujo este lunes en un desplome del 8% de las acciones de la división hotelera del grupo.