En el podio de los hombres más ricos del mundo, considerado el inversor más reputado de Wall Street, un ya anciano Warren Buffett pintó este sábado una imagen brillante y próspera de la economía estadounidense. El presidente de Berkshire Hathaway aprovechó su carta anual a los accionistas para defender el papel que los inmigrantes han tenido en el «milagroso» desarrollo de Estados Unidos. La misiva es una crítica a la mano dura de la nueva Casa Blanca contra la inmigración irregular.