Jeff Bezos es el gran maestro de la logística. Es mucho más que una obsesión para el fundador de Amazon: es la piedra angular de su ambición por llevar al consumidor el producto que quiera, cuando quiera y donde quiera. Pero al complejo entramado de empresas, centros logísticos y granjas de datos que hay detrás del portal de comercio electrónico le faltaba una pieza, que consigue tras hacerse con las 440 tiendas de la cadena de supermercados Whole Foods por 13.700 millones de euros.