Antes de presidir la Reserva Federal, Janet Yellen (Nueva York, 1946) dijo que no se debía dejar de rellenar el bol de ponche de una fiesta hasta que todos los invitados hubiesen llegado. Estaba reformulando una de las metáforas más conocidas de la política monetaria, popularizada por William M. Martin, patrón de la Fed durante 20 años, que decía que los banqueros centrales son esos tipos que se llevan el ponche justo cuando la fiesta se está animando. Es decir, que retiran los estímulos cuando la economía se está calentando. Era 2012, la Fed había llevado a cabo una expansión monetaria sin precedentes, pero la tasa de paro en Estados Unidos rondaba el 8%. Aún faltaba gente por llegar al guateque y, según Yellen, no podía faltar la bebida.