Amazon apostó desde el comienzo por quedarse en el centro de Seattle, muy cerca de la icónica aguja espacial o el museo de la música financiado por Paul Allen, cofundador de Microsoft. Google y Facebook han abierto oficinas a su alrededor, haciendo del centro de Seattle una ciudad tecnológica sin signos aparentes de ello. En total Amazon cuenta con 31 edificios. Cuando tomaron la decisión de expandirse en el centro de la ciudad, en 2005, contaban con 12.000 empleados. Hoy suman más de 40.000. John Schoettler, que lleva 17 años en la compañía y es el responsable último de los 225 centros que poseen en todo el mundo entre oficinas y almacenes, explica que la decisión de permanecer en el centro urbano “obedece al tipo de empleado que queremos atraer, alguien urbano, dinámico, que quiera ir paseando al trabajo y hacer vida cerca de su oficina”.