Cientos de restaurantes de la cadena de comida rápida Kentucky Fried Chicken, más conocida como KFC, siguen este miércoles cerrados en Reino Unido por falta de pollo. De los 900 locales que la empresa tiene en este país, unos 450 no han abierto. El problema, según la compañía, proviene de la empresa alemana de transporte DHL, que no está entregando el pollo a los establecimientos. Sin embargo, fuentes sindicales han apuntado como causa el despido de más de 250 trabajadores y el cierre de un almacén después de que este gigante estadounidense empezase a trabajar el pasado fin de semana con DHL en detrimento de Bidvest, el anterior proveedor logístico que tenía contratado KFC.