No se sabe quién fue el primero en servir un medallón de carne de vacuno picada entre dos pedazos de pan, pero, sea quien fuere, disparó el pistoletazo de salida de una revolución cultural. Una comida sencilla, barata y portátil, la hamburguesa tomó Estados Unidos primero y el mundo después, como un símbolo de la cultura norteamericana para todo el planeta.