Aunque en las últimas horas ha cobrado fuerza la idea de que se trata en realidad de un movimiento estratégico que busca la dimisión inmediata del presidente del Barcelona, Josep María Bartomeu, el burofax enviado este martes por Lionel Messi al club azulgrana solicitando la aplicación de la cláusula unilateral de ruptura de su contrato desató toda una ola de reacciones. Una de las más relevantes fue la de Carles Puyol, capitán durante los mejores años de la entidad y hombre de marcado carácter institucional, poco dado a polémicas. “Respeto y admiración, Leo. Todo mi apoyo, amigo”, expresó a través de sus redes sociales el exjugador de la selección española. Sus palabras fueron aplaudidas de inmediato por Luis Suárez, uno de los hombres de confianza de Messi dentro del vestuario y cuyo despido, comunicado por teléfono por el nuevo técnico, Ronald Koeman, tras convertirse el uruguayo esta temporada en el tercer máximo goleador de la historia del club, con 198 tantos repartidos en seis años, ha sido una de las últimas gotas que ha colmado un vaso que llevaba años llenándose.