Llevaba casi un año dirigiendo la compañía y hoy Adriana Domínguez ha obtenido el visto bueno del consejo de administración para convertirse en la nueva consejera delegada del grupo textil que fundara su padre, Adolfo Domínguez. La nueva primera ejecutiva ha obtenido el respaldo unánime del consejo, que premia así su labor al frente de la empresa, que ha conseguido enjugar sus pérdidas tras una grave crisis que la puso al borde de la quiebra.