La decisión de la justicia estadounidense de imputar al ex presidente de Volkswagen por el fraude de las emisiones contaminantes impide a la empresa pasar página de un escándalo que ha dañado su imagen y le ha supuesto desembolsos millonarios. A efectos judiciales sin embargo, el proceso contra Martin Winterkorn en EE UU corre el riesgo de quedarse en papel mojado. La legislación alemana establece que las autoridades del país no entregan a sus ciudadanos a terceros países, salvo excepciones, como que se trate de un país de la Unión Europea, que no se aplican a este caso, según recuerda un portavoz del ministerio de Justicia a este diario. Mientras, la fiscalía alemana investiga también a Winterkorn en relación con el Dieselgate.