El objetivo es ser mileurista. Antes de la crisis, ganar 1.000 euros era considerado un salario bajo, pero ahora se trata de una meta a alcanzar para muchos empleados en España. “Es muy difícil llegar a fin de mes ganando 800 euros”, reconoció el presidente de la patronal CEOE, Juan Rosell, hace una semana, en una entrevista a la Cadena SER en la que escuchó el testimonio de un español con ese salario.