El abandono escolar y el paro enquistado atascan el ascensor social en España

El ascensor social en España necesita reparaciones urgentes, sobre todo en materia de educación y contra el paro de larga duración. Aun así, y pese a que la percepción de los españoles es bastante pesimista respecto de sus posibilidades de mejorar a lo largo de la vida, la movilidad social de España no es de las peores de Europa. Al menos no está tan estrechamente vinculada a las condiciones familiares como en otros países. Según un estudio de la OCDE, en España puede llevar hasta cuatro generaciones que los niños de familias pobres alcancen un nivel de ingresos medios. Es un ascensor social bastante más lento que el de países como Dinamarca y Noruega, donde solo se tardan dos generaciones, pero algo mejor que la media de los miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico —entre cuatro y cinco—. E, incluso, más rápido que en Francia o Alemania, donde pueden llegar a pasar hasta seis generaciones antes de lograrse esta meta.

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