El Gobierno municipal quiere llegar a un acuerdo con las plataformas de alquiler turístico en la ciudad, para lo que ya se ha reunido con Airbnb en una ocasión y lo va a hacer más veces. El Ayuntamiento pretende que las empresas fijen su sede fiscal en la ciudad para declarar allí los beneficios que obtienen de su negocio. “De esta forma, pondrían de manifiesto su compromiso con el desarrollo económico del país”, explica una portavoz del gobierno municipal. Aunque la negociación solo acaba de comenzar, muy probablemente este será uno de los puntos más polémicos de la misma.