El experimento realizado con diez monos en un laboratorio de Alburquerque, se ha convertido en menos de tres días en un desastre para la imagen de Volkswagen, le ha costado el cargo a un alto ejecutivo del grupo y, además, no salió como esperaba. El resultado del polémico experimento dejó al desnudo que el modelo Beetle usado en los test y que estaba equipado con un software para reducir las emisiones en pruebas de laboratorio, era más dañino que una vieja camioneta Ford de 20 años de antigüedad.