A Elon Musk no se le borra la sonrisa. El fundador y consejero delegado de Tesla ha conseguido batir las previsiones de los analistas en el segundo trimestre del año. Aunque las pérdidas aumentaron —en un año pasaron de 293 a 336 millones de dólares— La tecnológica ingresó 2.790 millones de dólares (2.354 millones de euros), frente a un consenso que apuntaba a 2.510 millones. El lanzamiento del Model 3, su auto más esperado, el pasado viernes, da oxígeno al visionario sudafricano. Los inversores han aplaudido los resultados: tras el anuncio, y poco antes del cierre, la acción subía un 5%. Un signo de inequívoca aceptación de su gestión por parte de los inversores de Tesla a pesar del gran riesgo que asume.