El bombardeo del Black Friday de 2016 ha quedado atrás, aunque aún estamos pendientes de su resaca, el Ciber Monday. Sin apenas respiro, en un par de semanas llega la campaña de Navidad, seguida de las tradicionales –cada vez menos- rebajas de enero, que engancharán con los descuentos de San Valentín antes de que llegue la primavera, los ocho días de oro, el verano, Halloween… Y vuelta a empezar. Tras la liberalización total de las rebajas en 2012, proliferan los periodos promocionales. ¿Vive el consumidor enganchado al descuento? ¿Pueden sobrevivir y crear empleo de calidad todas las tiendas a este ritmo frenético de constante guerra de precios?