Ya son mayoría. En la tienda de toda la vida. En el súper del barrio. En el hipermercado. Pero también en Internet, desde el ordenador. Y en el móvil, la tableta y demás dispositivos. Por todos estos ámbitos se mueven ya unas criaturas nuevas. Empiezan a hacerlo con cierta soltura, después de haber surgido —en España así como en el resto del mundo occidental— de la mano de las nuevas tecnologías. Son los total consumers, o consumidores totales. No son necesariamente compradores en grandes volúmenes. Pero sí están acostumbrados a acudir a todos los canales, al menos a comparar.