España será una de las beneficiadas de la crisis europea de los huevos contaminados. Al menos, eso espera. La alerta alimentaria provocada al menos en siete países (Bélgica, Alemania, Suecia, Suiza, Francia Reino Unido y Holanda) por el uso de un pesticida prohibido en granjas de Holanda se traducirá para el sector español en una mejora en los mercados y la posibilidad de aumentar las exportaciones hacia esos Estados.