España sale de la crisis sin resolver el principal problema del mercado laboral desde los años ochenta: la temporalidad. Los números que evidencian esto se amontonan. Ayer lo certificó Eurostat, el instituto europeo de estadística, que divulgó los datos medios de temporalidad en Europa. Entre los países de la Unión, España desplazó a Polonia como líder en este tipo de empleo con fecha de caducidad. Esa poco honrosa posición se repite si se analiza la temporalidad de los jóvenes. Entre los menores de 25 años, en España se sitúa en el 73,3% muy por encima del 43,9% de la UE. Y lo mismo sucede si se observan los datos por sexos: el 26% de los hombres y el 27,6%.