Al ser nombrado hace siete años ministro de Finanzas del Estado alemán de Renania del Norte-Westfalia, Norbert Walter-Borjans se propuso una meta ambiciosa. El político socialdemócrata prometió combatir la evasión fiscal con ayuda de un método poco convencional, pero de una enorme efectividad: la compra de información electrónica que empleados de la banca suiza recopilan en secreto y ponen a la venta en un lucrativo mercado negro.