Productos que cuentan su historia. Tiendas que reconocen a sus clientes. Pantallas que anticipan los deseos. Con el simple movimiento de un dedo se puede destripar un alimento: una etiqueta inteligente informará sobre precio, origen, alérgenos y valores nutricionales, mientras un robot se encargará de envasar los artículos elegidos por el consumidor. En el “supermercado del futuro” desarrollado por la cadena de distribución italiana Coop, con la colaboración de Accenture y Avanade, quien reina es la tecnología. El proyecto, ideado por el arquitecto Carlo Ratti, director del MIT Senseable City Lab, y presentado como prototipo en la Expo de Milán, ya está a punto de convertirse en una tienda física y abrir sus puertas en la ciudad transalpina.