«Es una medida profundamente injusta porque no tiene ningún fundamento ni económico ni técnico. Además, nos preocupa mucho porque puede ser una medida que ponga en tela de juicio el comercio y la PAC (Política Agraria Común)». Las palabras del ministro de Agricultura, Luis Planas, resumen la cascada de reacciones a la resolución de Estados Unidos de endurecer los aranceles provisionales impuestos a los productores españoles de aceituna negra tras concluir su investigación por competencia desleal. Tanto el Gobierno central como el andaluz, así como los productores y los sindicatos, han pedido este miércoles a la Comisión Europea que defienda los intereses del sector. «Hay que pararle los pies a [Donald] Trump», ha señalado la presidenta de la Junta, Susana Díaz. Por su parte, el portavoz comunitario de Comercio, Daniel Rosario, ha asegurado que se actuará cuando la medida sea firme.