La polémica sobre las emisiones de gases de coche y los experimentos con personas tiene su propia versión en Holanda. Este martes, la secretaría de Estado de Medio Ambiente, ha asegurado al Congreso que “solo se han hecho pruebas para ver los efectos de humo de la calle, supervisadas por un comité médico y de ética; no eran peligrosas”. La explicación llega después de que el Instituto Nacional para la Salud Pública y el Entorno (RIVM en sus siglas neerlandesas) reconociera la existencia “de estudios donde un grupo de personas inhalaron gases de motores de tubos de escape, en diversas concentraciones, nunca dañinas”. Según el Gobierno, “se trabaja con seres humanos, pero no se puede comparar con el caso alemán”.