Las abundantes lluvias que continúan cayendo en el sur de España, la principal zona productora de aceite de oliva del país, han provocado, según datos los datos manejados por el sector, una caída de las cotizaciones en origen del 35%. Los expertos creen que el descenso ha tocado fondo y que la fuerza de la demanda, especialmente fuera de España, provocará un leve repunte de los precios. Pero la bajada no ha terminado de repercutir en la cesta de la compra de los consumidores. Y, además, las organizaciones agrarias alertan: aunque las actuales condiciones climáticas auguran una buena cosecha para el próximo año, ésta no está ni mucho menos asegurada.