En dos largas columnas, cientos de taxis han salido del aeropuerto de Barajas para entrar y colapsar Madrid. Los coches han ocupado ocho de los 10 carriles del Paseo de la Castellana —cuatro por sentido—, vía donde se encuentra el edificio del Ministerio de Fomento, lo que provocó cortes de tráfico y retenciones. Los dos libres se han reservado para el uso de autobuses y por motivos de seguridad.