La Inspección de Trabajo ha enviado unas 50.000 cartas a empresas en las que ha detectado indicios de fraude laboral. La medida es el primer paso del Plan Director por el Trabajo Decente que el Gobierno ha puesto en marcha desde el 1 de agosto. Las empresas han sido seleccionadas a partir de los “datos informáticos de la Inspección de Trabajo, la Tesorería de la Seguridad Social y la Agencia Tributaria”, según ha adelantado el subsecretario del Ministerio de Trabajo, Raúl Riesco, en una entrevista en la Cadena Ser este jueves.