El Black Friday, que hace lustros que en Estados Unidos deja imágenes de largas colas en los comercios en plena madrugada, hizo su aparición en España en 2012. Pero ese año se limitó a algunas páginas web y a la cadena de electrónica Media Markt. En 2013 comenzó a tomar cuerpo: El Corte Inglés se subió al carro con una importante batería de ofertas. Otras compañías como Zara o Fnac también probaron suerte con descuentos. Y desde entonces no ha hecho otra cosa que crecer.