La producción española de vehículos cerró 2017 con 2.848.335 unidades, un 1,5% menos que en 2016. Sin embargo, los fabricantes son optimistas y negocian convenios con los sindicatos para asegurarse la adjudicación de nuevos modelos y mantener los actuales. Las 13 fábricas de coches en España emplean a unas 52.651 personas y por cada uno de estos puestos se calcula que se crean «cuatro o cinco» indirectos. En la UE hay unas 230 plantas que compiten por asignarse los vehículos. Anfac, la patronal de los fabricantes, explica que «retener un modelo significa mantener el empleo», pero que ser competitivos no solo debe pasar por rebajar los salarios.