La inteligencia artificial no es un sistema puramente tecnológico desde el momento que su diseño lleva asociadas cuestiones sociales y éticas. “Si el objetivo de la IA es simular la inteligencia humana, entonces es imposible reducir los intentos al campo de la ingeniería y la matemática”, señala un informe publicado por las investigadoras Lucía Ortiz de Zárate y Ariana Guevara Gómez, de la Universidad Complutense, titulado Inteligencia artificial e igualdad de género. Un análisis comparado entre UE, Suecia y España, y realizado para la Fundación Alternativas.